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Si tratáramos de encontrar el secretos de la vigencia del aprismo en sus más de 70 años de vida, en definitiva, uno de ellos sería la presencia de la Juventud en sus filas; si buscáramos la razón de su vitalidad y contundencia en sus movilizaciones, no solo encontraríamos la razón en la presencia de obreros e intelectuales, también será la presencia de la juventud que acompañara todo tipo de convocatoria que el partido emprendiera, y es que desde su fundación el aprismo tuvo a los jóvenes en su vanguardia como energía vital y esa es la razón de la fortaleza de su movilidad en todo momento, y como maestro permanente a su fundador el Jefe Víctor Raúl Haya de la Torre
Prueba viva de ello es Armando Villanueva del Campo, fundador de la Federación Aprista Juvenil quien sufrió prisión desde joven en la lucha contra la más feroz de las dictaduras, y que en su persistente radicalismo mantiene aun viva sus convicciones, con la misma fuerza que lo acompaño en sus años de joven fajista.
Y, si tratáramos de encontrar la razón en la desmovilización del partido, premeditada a mi entender, también encontraríamos, que una de las razones radica en la desideologización y despolitización de la juventud, quienes han perdido su razón de ser en el APRA, habiendo pasado a cumplir roles subalternos y no la de vanguardia política del partido, siendo hoy victima del sensualismo al no tener un norte claro de su rol de japistas.
Si releyéramos la historia del APRA encontraremos a los jóvenes en los momentos de trascendencia: su fundación, los hitos históricos, los momentos de confrontación ideológica y en su martirologio no faltaran los japistas y como paradoja de la vida, en esta segunda experiencia de gobierno son los jóvenes quienes tienen fé en Alan y su partido, oportunidad de la cual debemos estar atentos para comenzar a reconstruir el estamento juvenil.
La juventud y su modelo de dirigentes
Es bien es cierto que estamos en otras épocas, y el modelo de dirigente que tenemos para los jóvenes de hoy son la del dirigente con casa en playa, grandes cuentas que permite sufragar campañas electorales con sustanciosos viáticos, en la que los jóvenes se transforman en operadores propagandísticos de campañas electorales, llegando a trastocar sus símbolos históricos por iconos de la música de moda, en un acelerado proceso de perdida de identidad política, lejos están los días en la que los modelos de dirigentes a seguir era de aquellos que estaban dispuestos al sacrificio por los ideales del APRA y se ha trastocado por lideres ligth, y es más, hay otros “modelos” que llegan por helicópteros gracias a la “sucesión por vinculo consanguíneo”, nueva forma para llegar a ser dirigente, regidor y hasta parlamentario, por supuesto no escapan los “lideres” que exhiben como único patrimonio su cercanía al poder. Difícil es aceptar que nos encontremos en tiempos en los que no habrá más ya un Ramiro Priale, un Manuel Arévalo, un Luís Negreiros, un Antenor Orrego o un Búfalo Barreto.
Tenemos una juventud que ha perdido la brújula, su identidad política, su fuerza y radicalismo natural, al punto de no tener siquiera un local propio y hasta la posibilidad de ser una “alternativa” o “posición” dentro del APRA.
Eso nos lleva a refrescar el rol de la juventud en la política y en el partido, reconociendo la necesidad de adecuar sus códigos a los nuevos tiempos, deberá rescatar su rol como vanguardia del APRA, sin temor a equivocarse y con un atrevimiento innato de su momento que lo lleve a confrontar los hechos y a aquellos que lo aletargan premeditadamente, porque saben que una juventud esclarecida no permitirá la perdida de la identidad del partido nacido antiimperialista y hoy venido a movimiento electoral y conservador, con dirigentes entusiasmados por la anuencia política de la derecha financiera, que aprueba este “APRA moderno alejada del populismo”, esta sería la valla a brincar, y que los jóvenes apristas esclarecidos no deben temer dar el brinco político.
Estamento de Capacitación
Siendo el APRA escuela, la organización juvenil del partido constituye el estamento en el que se inician los jóvenes en la política, y aprenden los mecanismos de dirección, de debate, análisis, como estamento en formación no se permite la injerencia de otro estamento, cosa que hoy no ocurre. Siendo la organización debil, desorientada y sin formación es fácil presa del intervencionismo de los adultos para dividirla y mediatizarla.
Vanguardia Política del Frente Único
El joven aprista demuestra su valentía y es emblema y estandarte del Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales, desarrollando su activismo en los estamentos de la sociedad en la que se desenvuelve. La escuela, el instituto o en la universidad debe ser ejemplo de vida y desarrollar un liderazgo en sus actividades.
Tribuna de Discusión y Confrontación
Siendo un estamento juvenil su rebeldía innata lo lleva a confrontar las posiciones conservadoras de la política, reconociendo que no es fácil ser aprista, se convierte en foro de discusión y confrontación con alternativas contrarias a su rebeldía natural.
Activismo gremial estudiantil
La Juventud Aprista deberá recuperar su espacio político en el movimiento gremial estudiantil, tanto en los escolares (CEA) como en los universitarios (CUA) con su temática, organización y directivas propias que movilicen la organización partidaria y se constituyan como los abanderados de su estamento.
En la medida que se desarrolle una acción política esclarecida de la juventud, se podrá vislumbrar cuadros políticos comprometidos con los ideales de Haya de la Torre, que le cierren el paso a los mercantilistas de la política que pululan desde siempre en épocas electorales o que buscan utilizar a la juventud comprando conciencias o tentándolos con algunos beneficios suntuarios o ante la necesidad de empleo ubicarlos en un lugar del aparato del Estado para mediatizarlos. Son los que utilizan el lema Divide y reinaras.
En la razón que el joven conozca la historia del aprismo con dignos ejemplos de cárcel, persecución, destierro y sacrificio entenderá el rol histórico del APRA. Y cuando lea la biografía de Víctor Raúl descubrirá un gran hombre de una vida austera, honrada y sencilla; formidable organizador político y luchador social a lo largo de su vida. Desde ese momento el joven emprenderá un camino de liderazgo, autonomía, análisis, de posición y será la Vanguardia de las Ideas de Haya de la Torre.
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