Ya no cuenten conmigo,
hacedores del mañana;
no me tomen en cuenta
forjadores de ilusiones;
bórrenme de sus listas,
poetas de la vida;
apártame de tus fastos,
historia por hacerse;
olvídense de mí
abuelos del mañana, cuando a sus nietos
no nacidos les cuenten de la tierra
con que hicieron sus casas
para todos;
prívenme de la fiesta
cuando celebran la risa de los niños;
quítenme como a las trabas,
labradores de esperanzas;
Fusílenme, comandantes de mi pueblo:
¡ amo a una burguesa ¡ |