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En los albores de 1931, el Partido Aprista decidió realizar un concurso entre sus militantes, con el objeto de buscar un himno. Paso el tiempo y el concurso seguía abierto; los aedas apristas no eran favorecidos por los dioses de la inspiración. Urgía el asunto por cuanto Haya de la Torre estaba a punto de pisar tierra peruana, luego de largo destierro en Europa.
La preocupación subió de tono al llegar el Jefe a Talara; pero cual no seria la sorpresa de todos cuando el líder dijo al escuchar una cancioncilla muy pegajosa:
-¡Compañeros, se acabo el concurso ... ese será el Himno del Partido!
El jefe se había ubicado también en calidad de juez supremo en materia musical. Había escogido "La Marsellesa", con letra compuesta por el obrero textil Arturo Sabroso Montoya.
Sabroso cuenta, que todo empezó "como jugando". El "le metía su rima" y tenía afición por la composición. Esta afición la compartía con el fútbol. Fue uno de los primeros dirigentes del Club "Alianza Lima", cuando la escuadra morena era fundada "en la calle Sandia por el negro Cabezas, le llamó Alianza en recuerdo del Stud Alianza de propiedad de Leguia, en el cual trabajaba".
El célebre Himno Nacional francés había servido también, antes que al Apra, a los partidos socialistas europeos. En la primera década de este siglo, los anarquistas cantaban temibles:
"¡ A la revuelta proletarios!
Id a abrid el día de la rebelión
que el sublime ideal libertario
sea el norte de la rebelión
que hará pasar a la historia
esta vil sociedad maldecida ..."
Como Haya, Sabroso Montoya tenía mucha afinidad con los anarquistas. De ellos extrajo La Marsellesa, le puso letra, pero no la presento al concurso de marras.
La sabrosa combinación se hizo conocida en los círculos apristas y se difundió con éxito sorprendente, hasta que fue escuchada por Haya en Talara.
LA OTRA MARSELLESA
El 24 de Abril se cumplieron 179 años desde que Claudio José Rouget de Lisle la compuso y la lanzó a la inmortalidad.
La Marsellesa nació casi por casualidad. Rouget era Capitán de Guarnición en Estrasburgo cuando estalló la Guerra con Austria (1792), Compuso un "Chant de guerre pour l`armee du Rhin" que luego se convirtió en Himno Nacional al popularizarse en París.
Su fama traspaso luego las fronteras del mundo hasta llegar a costas peruanas. En Lima crecía, por la época la "invención" de la Marsellesa Aprista, la afición por los cantos políticos.
Sabroso recuerda esta letrilla:
"El dedo mocho
lo han encontrado
en las cajas fiscales
que tiene el Estado"
En 1932, Sabroso fue a parar a Chile, desterrado. Los socialistas chilenos, en aquellos tiempos "hermanos en la ideología y la práctica" de los apristas, copiaron la letra y música con tanta exactitud que hoy el propio Presidente Salvador Allende parece aprista al cantar. Con la sola diferencia que en vez de "¡Apristas a luchar...", los "compañeros" socialistas de Allende entonan: "socialistas a luchar..."
Sabroso Montoya sufria de una vieja lesión a los tobillos.Dicha lesión fue adquirida por Sabroso en 1919, cuando fue colgado de los pies por haber participado (como juvenil dirigente sindical) en las luchas por la Jornada de las 8 horas. Los grilletes le han dejado una espectacular marca vitalicia.
El ex Secretario General de la CTP recuerda que fue colgado junto con el líder de los comerciantes Aurelio Reyes y el dirigente hotelero Manuel Cabana. "A los guardias les ordenaron que nos tuvieran colgados por espacio de ocho horas ... como querían congraciarse con sus superiores, nos tuvieron una horita más .., era como para llorar toda la vida ... nos orinábamos allí".
Sabroso también recuerda haber visto la peor masacre de todas las épocas, cuando se ametralló a toda la población campesina de Parcona , Ica, en 1924. La visión de esas épocas, le sirvió para su Marsellesa de 1931:
"contra el pasado vergonzante nueva doctrina insurge ya ... " |