COLOQUIOS DE HAYA DE LA TORRE |
INGLESES PADRE DEL PARLAMENTARISMO
Haya de la Torre era un incansable educador, incluso al ganar las elecciones en 1978, de la Constituyente no dejo de dirigir los Coloquios en la Casa del Pueblo
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Wilbert Bendezu con el Jefe escuchando la lectura del Antimperialismo y el Apra |
Haya de la Torre recodó a sus alumnos que Inglaterra acaba de celebrar los 700 años de existencia parlamentaria. Historió sumariamente este lapso riquísimo en enseñanzas políticas, tomando como punto de partida a Simón de Montford en 1265.
Los ingleses son padres - padre y madre - del parlamentarismo. La Revolución de 1648 coronó una lucha cruenta entre el despotismo del gobierno real y los representantes del pueblo, cuyo abanderado de entonces fue Oliverio Cromwell. La pugna terminó con la cabeza del Rey Carlos I, que rodó ensangrentada en el cadaldo de White Hall.
Desde entonces – dijo Haya de la Torre -, ningún Rey y ninguna Reina ponen el pie en la Cámara de los Comunes.
Hoy mismo, cuando la Reina visita el Parlamento, o cuando tiene que pronunciar el discurso del trono que le redacta el Primer Ministro, la Soberana va sólo a la Cámara de los Lores, de la que es miembro nato. Nada más. El recinto de la Cámara de los Comunes está cerrado para ella. Los reyes asisten, cuando son príncipes, a una galería especial para espectar los debates o las ceremonias, si lo piden. Pierden este derecho cuando asumen o ciñen la corona. Se recuerda que durante el gran debate sobre la huelga general inglesa de 1926, lo presenciaron el entonces Príncipe de Gales, después Eduardo VIII, y su hermano el Duque de York, después Jorge VI.
Haya de la Torre sumarizó:
Ningún Rey, ninguna Reina, han violado esta tradición.
Los ingleses conocen perfectamente la diferencia que va de mandatario a mandón. Aquí – Perú – se cree que el Presidente de la República es el primer mandatario por la sencilla razón de que es el primer mandón. Mandatario es quien recibe un mandatario. Sólo el pueblo manda. El Presidente de la República recibe el mandato y debe cumplirlo. Hay otros mandatarios: senadores, diputados, munícipes. Todos son mandados o mandatarios, desde el primero hasta el último.
La oposición parlamentaria inglesa no se organiza con fines explosivos. Critica y colabora. Aquí, entre nosotros – Perú, hay quienes murmuran, refiriéndose a la oposición de la CPA y de la Coalición del Pueblo: Esa oposición es una añagaza, o es “destruccionista”.
No lo es. La CPA y la Coalición del Pueblo critican, enmiendan, fiscalizan, pero también estimulan, cooperan. No se trata de confabularse para destruir y colocar al Gobierno en situación de impotencia para trabajar. No debemos olvidar que tanto el Parlamento como el Ejecutivo forman parte del mismo régimen jurídico. Oponerse no es repetir el suicidio de Sansón. Una oposición parlamentaria ciega, intransigente, conduciría a la liquidación del régimen democrático que vive el país. Pero lo que importa es que el gobierno trabaje. En los parlamentos europeos el gobierno está siempre presente en sus sesiones y el diálogo cotidiano es entre la oposición y los ministros.
EL PRIMERO
Haya de la torre recordó – Coloquio del jueves 22 – al alumno que intervino para referir un comentario callejero, según el cual los comunistas razonan:
a) El Aprismo sostiene que el Parlamento es el Primer Poder del Estado;
b) Si es el Primer Poder del Estado, el Parlamento debe impedir el alza del precio de las subsistencias;
c) Si no lo impide, quiere decir que no es el Primer Poder del Estado.
El maestro examinó este sofisma, denunciando su especiosidad. Dijo que sí el Parlamento es el Primer Poder del Estado, no se puede, ni se debe deducir o inferir de allí que sea el único. Si hay primero, esto indica que hay segundo y tercero. Los poderes del Estado son fundamentalmente tres: Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Nosotros tenemos un cuarto Poder: el Electoral, que es agregado criollo. Luego, y por lo tanto, funcionan otros poderes, y cada poder tiene sus atribuciones, sus tareas, sus potestades, su campo jurisdiccional. El Primer Poder es el que da las leyes y ante el cual jura y da cuenta el Presidente de la República, y por el cual son censurados los Ministros y elegidos los Vocales de la Corte Suprema y los Coroneles y Generales de la Fuerza Armada.
Haya de la Torre pregunto:
¿Qué sucede cuando un solo Poder asume todas las atribuciones?
Contesto:
Sucede lo que todos los peruanos hemos padecido y combatido: dictadura.
Una organización democrática y jurídica, como la nuestra, reposa en el ejercicio limitado de poderes. En la Democracia representativa cada cual debe hacer lo que tiene que hacer. Pero no se puede cargar a uno lo que le corresponde a otro. El Parlamento es el primero, pero no está llamado a hacerlo todo. No puede “totalizar” la pluralidad de tareas, porque tal situación degenera en totalitarismo; vale decir, es la negación ilícita de la constitucionalidad.
El Parlamento peruano ha rescatado funciones y potestades de las que fue despojado por las dictaduras, hasta quedar reducido a una simple, asamblea de tímidos provincianos que, salvo excepcionalmente, se humillaban, genuflexos, ante la voluntad prepotente del autócrata de la Casa de Pizarro. Se han restituido, pues, las cosas a su vigencia constitucional, y ello es obra – flor y fruto – de la Coalición del Pueblo.
Pero no se han desbordado las limitaciones también constitucionales, que señalan, taxativamente, atribuciones a cada cual. Hoy las cosas están donde debieran estar:
Tal rescate representa una obra que se ha logrado pacíficamente, enmendando decorosamente – obra educativa de magisterio y paciencia – viejas prácticas políticas. En las primeras constituciones del Perú republicano, el Poder Legislativo tenía el título de “Soberano Congreso”, porque es el verdadero y primer depositario de “la soberanía popular que es la de la nación”.
LOS PLATOS SUCIOS
Haya de la Torre, festivamente, dijo que si bien en los grandes hoteles de Lima hay un cocinero, que es el primero, esto no quiere decir que cuando vemos platos sucios en ese hotel, sentenciemos:
El cocinero debe lavar los platos. Para eso es el primero.
Es el primero, pero, como primero, tiene funciones y tareas que no incluyen el lavado de platos, y menos pagar los platos rotos, precisamente, justamente, porque es el primero. En un hotel cada cual tiene su función: la de lavar platos corresponde a empleados de otro status.
Haya de la Torre hizo reír a sus alumnos cuando agregó sonriendo:
Cuando en un lugar el esposo y la esposa riñen, no pueden alegrar los hijos a manera de reproche; ¿Y qué hace el Parlamento? ¿Por qué no impide que mis padres disputen? ¿Acaso no es el Primer Poder del Estado?
Indicó luego que hay cierta ignorancia con respecto a lo que es el Estado, a lo que significan sus órganos ejecutivos, sus funciones y sus atribuciones institucionales. Esto no impide que algunos audaces mezclen ignorancia con atrevimiento: opinan sobre lo que no saben, sin preocuparse de aprenderlo. Recordó a un estudiante que en la Colonia quiso graduarse de abogado contestando las preguntas del Jurado Examinador en verso: intento poner rimas allí donde solo había simplismo e ignorancia.
Le preguntaron:
¿Qué es la Ley?
Lo que manda el Rey.
¿Qué es el Derecho?
Lo que está bien hecho.
Al salir de la sala donde acababan de examinarlo, uno de sus amigos lo interrogó:
¿Y cómo has salido?
Bien fundido, contestó también en rima.
De aquí, desde este primer punto de partida, Haya de la Torre inició un Coloquio sobre el significado del Estado, que glosaremos en nuestra próxima nota. Ahora queremos terminar contestando una carta de Luis Manuel Segovia Herrera, alumno de la Universidad Popular Gonzáles Prada, quien, comentando nuestro Coloquio Nº 1, señala que Haya de la Torre destacó, con acentos especiales, que el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca de Río de Janeiro de 1947, si bien condena y erradica las acciones unilaterales de los Estados, en cuanto se refieren a intervenir en la vida política de una país, plantea también la solución multilateral, o “acción colectiva” como el mismo Tratado la denomina.
Anota Segovia Herrera: “Haya de la Torre dijo que la “acción colectiva” sustituye a la expresión “intervención colectiva”, debido a que Alberto Lleras Camargo, cuando se redactó el Tratado, insistió en que se evitará la palabra “intervención”, cambiándola por “acción”. La acción colectiva es intervención, pero no de un Estado, sino de todos los Estados americanos a través de su órgano natural: la OEA. Esto quiere decir: hay intervenciones buenas e intervenciones malas. La mala es la intervención unilateral. La buena es la intervención solidaria de todos los países americanos ante toda amenaza a la vida democrática de nuestros pueblos”. En el libro de Haya de la Torre de 1957, “30 Años de Aprismo” (Fondo de Cultura Económica – México), este análisis de la intervención está explicado en su Capítulo IX.
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“EL AMBICIOSO NO TIENE SITIO EN NUESTRAS FILAS”
MENSAJE DE HAYA DE LA TORRE ANTE
LA ASAMBLEA NACIONAL APRISTA DE JUVENTUDES,
06 DE JUNIO DE 1946
“Aprista ten orgullo de tu gran Partido”
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Nosotros, y permítanme que vuelva a repetir una invocación, que debe repetirse mucho, porque “a veces las cosas de puro sabidas se olvidan”, nosotros tenemos que seguir pensando en partido grande y no en partido chico. Tenemos que recordar que somos el primer partido del Perú y que no se ocupan primeros puestos para comodidad o enriquecimiento, sino para el sacrificio y paradigma. (Aplausos).
Este llamamiento es un llamamiento especial a los trescientos sesenta mil trabajadores organizados, cuyo 95 por ciento está resueltamente con nosotros. Este llamamiento va por intermedio de ustedes, compañeros delegados, de toda la República, al obrero, al campesino, al yanacona, al empleado, al artesano, que guardan en su corazón la fe del Aprismo creador del Perú nuevo, pero que necesita a veces como la lámpara votiva, que la aviven nuevas gotas de aceite, de nuestro amor, de nuestra fe, de nuestro perdón, del grito que va como un disparo esclarecedor para alumbrar el ámbito de la Patria y le dice: , y sigue preparándote para vencer los obstáculos. (Ovación). Tenemos una filosofía, nos une una devoción, nos empuja una fe, nos alienta el misterioso soplo de los muertos inmortales, Tenemos una trayectoria de los más ilustres movimientos históricos. No traicionemos, no defraudemos el profundo anhelo de nuestra propia conciencia, que quiere el pueblo aprista no se equivoque. Mantengamos nuestra fe, nutriéndola de ciencia, ilustrándola de cultura, dándole las armas del pensamiento y de la técnica, sintiendo y comprendiendo la responsabilidad gloriosa de esta gran victoria democrática, que ya tuvo su crisol en los patíbulos y en las largas y sombrías noches de los campos de concentración.
Vamos de nuevo a reafirmar todo aquello que está vivo en nosotros, que es el secreto de nuestra fuerza. Vamos a seguir trabajando sobre la base de esta reivindicación de la justicia, y vamos a marchar con la vanguardia de la clase trabajadora, que en 1919 encontró el primer atisbo de su lucha con la jornada de las 8 horas, en la que ya podía adivinarse que el Apra estaría allí. (Voces: si, si, aplausos). Vamos a seguir la obra de las Universidades Populares. Vamos a recordar que el Aprismo, titulo y honor de su organización política no se fundó como partido, se fundó como escuela, como Universidad, y fue la persecución de la tiranía la que nos obligo a ser políticos para defender nuestra obra cultural y sindical. (Aplausos).
Y no nos confundamos ni nos dejemos engañar nunca ni perdamos el piso, ni demos traspiés, ni cedamos a la peligrosa tentación de haber llegado a algo. Nosotros no podemos ni debemos olvidar que el Aprismo no puede perderse en burocracia, no puede corromperse en venalidad, no puede desfigurarse en la rutina o en el vicio de los que en el poder público se convierten en fariseos de su propia doctrina. (Grandes aplausos).
Por eso necesita nuestra clase obrera que es fe aprista, que ha sido el secreto de nuestra unidad y nuestra mutua confianza, no desmaye ni se amengüe. ¡Pureza, honradez, lealtad, desinterés! ¡Que el ambicioso no tenga sitio en nuestras filas¡ (Aplausos, y vivas)
EL ACICATE DE LOS OBSTACULOS
Y así tendremos las armas mortales que son la vertebración de la lógica histórica de los grandes movimientos. Así imitaremos a todos aquellos grandes realizadores de las revoluciones auténticas. Así cumpliremos la tarea del Aprismo, enseñando cada día que la obra es difícil, que el obstáculo es creciente, que estamos tropezando a cada instante con la incomprensión, con la insincera y con la despiadada forma de atacarnos, con esa reacción que no nos da merced. Pero que ¡no importa¡ La nuestra es una tarea superior a nuestros intereses personales o de grupo. Demostrar que el Partido, que no tuvo nada que ver con las oligarquías ni con la plutocracia, y que surgió de abajo, pudo otorgar con la pureza de su dolor y con el capital invalorable de su esperanza de justicia, fortaleza a la Patria para su rumbo nuevo. (Aplausos).
Y así compañeros, realizaremos la unificación armoniosa de lo que hay de intransferible y de imperativo en la individualidad de cada cual. Nosotros no hemos querido hacer del Partido un rebaño. Que la personalidad de cada cual desarrolle para las vertientes de la cultura, donde cada uno llegue a donde pueda. Que la acción colectiva continué y articule nuestra dinámica social y política en defensa de los específicos intereses de clase o del gremio. Pero que los grandes ideales nacionales sean superiores a todo eso, Y que, si por obra de nuestro Partido, conseguimos grandes ventajas y alcanzamos la justicia social cristalizando todo lo que nosotros estamos reclamando, no perdamos nunca el recuerdo de aquello invocación del Partido, que nos dice: “Todo lo que quieres ganar, todo lo que puedas obtener, debes estar listo a sacrificarlo cada vez que peligren la justicia, la libertad, Patria”. (Grandes aplausos)
(Tomado de la Revista ABC, EDICIÓN ESPECIAL agosto de 1979)
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