HS.- Compañero Pepe, Usted es una de las figuras que ha adquirido la responsabilidad en el partido, no solo en el tema que es la seguridad, sino también en la administración de la Casa del Pueblo, esa responsabilidad implica el funcionamiento, el orden. El motivo de esta entrevista es por su cercanía con Víctor Raúl. La primera pregunta es ¿Desde cuando es militante en el aprismo?
PF.- Yo soy militante desde el años 57, 58 cuando yo tengo conocimiento donde funcionaba el APRA en Lima, porque yo vengo de provincia, yo vengo del norte de la Provincia de Pacasmayo, en mi familia todos eran apristas, de tal manera que el aprismo lo tenia grabado en mi mente, entonces cuando vine a Lima lo primero que busque fue el local del Partido aprista y muy joven me inscribí en el Sector Sexto que funcionaba en el Pasaje Arévalo (Casa del Pueblo) donde tuve como compañeros a Oblitas (ya fallecido), compañera Gloria Quiñones, Nieves Buitrón, c. Tejada, todos de la época del 58. De allí me entro más la vocación aprista que lo tenía en las venas, me entusiasmo tanto que hasta la fecha nadie me movió de Alfonso Ugarte.
HS.- ¿Como llega usted a conocer a Víctor Raúl?
PF.- A Haya de la Torre lo vengo a conocer ya de cerca cuando se inicia la campaña de 1962, en el cual había que acompañar al jefe a las giras a nivel nacional, en esa época yo era una persona muy delgada, flaquito, pero como era una persona muy entusiasta y había dado muestra de valentía en los mítines, rompiendo mítines con los rábanos, la Plaza San Martín, el Parque Universitario, entonces me escogieron para que sea uno de las 18 personas que acompañábamos a Haya de la Torre en un ómnibus pequeño que ahora le llaman micro, que era para 18 personas, era un transporte que viajaba de Lima a Huancayo, y el dueño de esa empresa era un compañero que presto al partido ese micro, para acompañar al jefe. Entonces siempre viajábamos un grupo de limeños combinado con chalacos a reforzar la llegada del jefe a todos los mítines a nivel nacional, tuvimos muchas anécdotas, muchos pleitos, muchas broncas pero siempre salimos triunfantes de todas ellas y Haya de la Torre siempre pudo hablar en un mitin tranquilamente sin que haya tenido alguna interrupción. Esa era nuestra labor modestamente.
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HS.- El responsable en la seguridad del Jefe y en la atención de personalidades era el compañero Jorge Idiaquez, y sabemos que el le tuvo a Usted un gran cariño, una especial consideración. ¿Qué recuerdo tiene usted del c. Jorge Idiaquez?
PF.- Gracias al c. Jorge Idiaquez yo acompaño al Jefe, el veía a la persona leal, a la persona valiente, que éramos un grupo y así fue que tuvimos contacto con el c. Jorge y desde esa fecha una amistad permanente hasta que en 1963 viajo a Estados Unidos por un largo tiempo, casi 12 años y luego vuelvo al Perú, vuelvo a mi partido cuando estábamos en la dictadura de Velasco que terminaba y empezada Morales Bermúdez , y allí hay una anécdota cuando tengo la ocasión de hablar con el Jefe y nos comenta a mi y a un grupo de personas de su entorno intimo, de que Morales Bermúdez iba a convocar una Constituyente, que había tenido una conversación , por lo cual era necesario que nos juntemos, entonces a partir de allí nuevamente estoy en el Partido a ordenes del c. Jorge Idiaquez. Y ya en otra etapa me hago cargo con nuevos jóvenes de la seguridad del Jefe a nivel de todas las giras que se realizaron durante la campaña de la Constituyente.
HS.- Usted que ha estado muy cerca al Jefe. Se habla que el Jefe trasnochaba, porque le gustaba leer o estaba en reuniones con los compañeros y las mejores horas eran en las noches. Por ello antes se veía funcionando Alfonso Ugarte hasta las 11 o 12 de la noche. Decían también que Haya de la Torre estaba trabajando desde muy temprano. ¿Usted que estuvo cerca, que nos puede contar acerca de Haya de la Torre y también de su etapa de Presidente de la Asamblea Constituyente?
PF.- El jefe era una persona que se levantaba muy temprano e igual se acostaba muy tarde, venia del Partido muchas veces a Villa Mercedes o terminaba la Asambleas de la Constituyente a la 1 o 2 de la mañana y el grupo que lo acompañábamos veníamos hasta su casa, entonces nos hacia bajar, el Jefe se cambiaba su ropa, se ponía su pijama y nos daba fruta y se conversaba, entonces nos daba las 3 o 4 de la mañana, pero antes ya habíamos conversado sobre el desarrollo de alguna bronquita por allí y a el le gustaba mucho escucharnos y nos bromeaba, pero era un hombre muy paternal, muy preocupado en la gente que lo rodeaba, el siempre se preocupaba de que si lo acompañábamos en sus viajes (Chiclayo, Trujillo, Piura) hayamos almorzado o hayamos comido, lo que no sucede ahora con los actuales lideres.
HS.- Se ha planteado un mito, quizás por la escasa información, de que existía una brigada dorada, una pesada, una liviana. ¿Qué hay de cierto compañero Pepe, en torno a la seguridad del c. Víctor Raúl?
PF.- Bueno podemos decir que han existido dos brigadas. Una la dorada que yo la entendí y la conocí que era la gente que caminaba con el Jefe para todos lados, en el mismo carro, iban a casa, hacían guardia mientras el descansaba, eran la gente de mucha confianza y muy valientes que el tenia a su lado, estaba el c. Jorge Wong, Camilo Carrillo, Carretón Colina entre los más antiguos. El c. Jorge era el que lideraba a todo este grupo con otros compañeros de ese vuelo. Y quizás la otra era pesada que se llamaba así porque habían compañeros pesaditos y bien macetas, y eran los que seguían al jefe pero no de cerca, mirando el entorno, viendo la seguridad de él, cuidando en un mitin quien esta hablando o gritando para corregir y evitar un problema. Y problemas siempre habían, no faltaron broncas que nos provocaban los comunistas, llegando al extremo de juntarse los comunistas con los odriistas en aquella época. Bueno y la liviana será pues aquella que en la Constituyente era formado por nosotros que éramos los flaquitos.

HS.- ¿Que mensaje le daría a la Juventud actual en torno a lo que es la tarea en el partido?
PF.- Que lean los libros de Haya de La Torre, que lean mucho, porque leyendo las obras de Víctor Raúl su conducta en el partido va a ser la correcta.
HS.- Hay una sugerencia en el sentido que la Casa del Pueblo debería tener una orientación, ser una institución de estudios políticos, hacer mayores eventos de difusión de las ideas de Haya de la Torre, considerando que antes los lunes había las clases magistrales, los martes el Parlamento Universitario, los miércoles el CEN donde se invitaba a los jóvenes, el jueves Los Coloquios, el viernes los Seminarios Ideológicos, los Sábados con la Juventud y la chocolatada y los domingos en Vitarte. Toda una semana de continúa difusión
¿Cree usted que esto se debería retomar, que es lo que falta?
PF.- Por supuesto porque todo lo que mencionas de las actividades era porque Haya de la Torre vivía, y el era el que empujaba estas cosas, incentivaba a los jóvenes a prepararse. Ahora no hay nada de esas cosas. Es una lastima, pero no hay. Todo eso se ha perdido. Ahora han retomado nuevamente los coloquios, que llevan ministros que nos son apristas, que no hablan del APRA, hablan del plan de gobierno de su ministerio y cosas que son interesantes, pero que con eso no se culturiza ni se prepara a la juventud del partido. Que es lo que se necesita a gritos.
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Sepelio de Haya de la Torre, saliendo del Aula Magna Agosto 1979 |
HS.- Haya de la Torre gana las elecciones de la Asamblea Constituyente, gana con una votación impresionante, con más del 35 % de respaldo Nacional y con una votación preferencial sin precedentes. Haya asume la Presidencia de la Constituyente y el APRA se preparaba para lanzar la candidatura presidencial del Jefe. No avizorábamos que Víctor Raúl tenia una enfermedad. Usted estuvo cerca a él. ¿Nos puede decir como se diagnostico su enfermedad y que es lo que se hizo?
PF.- Bueno según los exámenes de los médicos determinaron que el Jefe debía irse a hacer un chequeo a Houston (USA), eso fue cuando era Presidente de la Constituyente, entonces tuve el honor de acompañarlo a Houston por un mes, y luego retorno muy delicado de salud, ya la cosa no era para tener una esperanza de que el pueda recuperarse, esto se mantuvo muy en reserva, pero el Jefe en la idea y como un hombre de carácter, el se propuso y dijo que se había ido caminando y tenia que regresar caminando, y lo logro, a pesar que el venia muy delicado. El baja caminando la escalinata del avión. El llega a su casa a Villa Mercedes y no retorna más a la Asamblea Constituyente. Y lo sacábamos a pasear ante el asedio de la prensa que nos seguía porque Haya de la Torre era noticia. Sobre todo para esa prensa mal intencionada. Que nos siguió hasta Houston los 30 días. Ya en el Perú se puso un poco mal y el día 2 de Agosto fallece y tuve el honor de ser la segunda o tercera persona en enterarme. Yo recuerdo que Haya de la Torre se preocupaba quien estaba en su partido. Entonces cuando yo me quedaba en Villa Mercedes le decía que estaba el c. Jorge y el estaba tranquilo. Y cuando estaba en su casa el c. Jorge y le preguntaba quien estaba en su partido le decía allá esta Pepe Flores. Para el eso era ya una tranquilidad. Porque el adoraba mucho a su partido y cuidaba mucho a su partido. Y sabia quienes cuidaban a su partido como lo seguimos cuidando hasta ahora. Entonces, cuando fallece el Jefe, recuerdo que me llama el c. Jorge y me dice “paso lo que tenia que pasar”, vente inmediatamente, yo vole a Villa Mercedes y no me moví hasta que lo enterramos en Trujillo. Creo que sobre el entierro ya lo conocemos todos los apristas y el Perú entero. Fue un entierro apoteósico.
HS.- Esta usted en la Asamblea Constituyente en una foto histórica en donde Haya de la Torre asume un cargo de responsabilidad. ¿Qué reflexión nos podría hacer por la memoria de Víctor Raúl?
PF.- Que sigamos unidos. Acudamos a nuestro partido que nos necesita. Y que si algún líder del partido escucha (o lee) mis palabras, se preocupen de tomarse un pequeño tiempo de visitar a su partido. No porque ya tengan los cargos de congresistas o de ministros se hayan olvidado de su partido. Para lo único que nos buscan a los compañeros o acuden al partido cuando están en vísperas de elecciones.
Eso lo critico muy fuertemente. Eso no es el APRA. El APRA no nació solo para elecciones. El APRA es una escuela los 365 días del año.

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