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En 1971, en pleno apogeo del velascato, Armando Villanueva del Campo tuvo que editar un folleto que se tituló "Entre la Difamación y el Silencio" en el cual, recordaba con meridiana claridad su postura desde que se inició esa dictadura militar, aludiendo al prepotente militarote en el sentido de que si alguna vez había sido su amigo con la frase "¡nunca!.
Y es que Armando, a pesar de cuya salud se encuentra algo delicada en estos días, ha dado siempre muestras de poseer una dignidad a prueba de balas y cuya vida en la historia del APRA, está registrada como un ejemplo de consecuencia y lealtad a las ideas, a los principios y a los altos y supremos intereses del Perú, que era una de las formas de afirmar el aprismo planteado por Víctor Raúl Haya de la Torre.
Se declaró siempre, como periodista sin reverencias para nadie y para nada. Alcanzó la Presidencia del Congreso de la República por méritos propios sin necesidad de hacer componendas que pudieran hacer pensar en el toma y daca de los días actuales. Cuánto de dignidad significó su paso por la Cámara de Diputados y Senadores en nuestra Patria. Ha sido y es, claro y directo en expresar su opinión sobre la realidad.
El pasado 8 de diciembre de 2007 lo entrevistamos para la revista de JULADI (Juventudes Latinoamericanas por la Democracia e Integración con Alfonso Talavera Tassara en su residencia) y nos dijo: "Este no es un gobierno aprista, es un gobierno nacional, es un gobierno presidido por un aprista y apoyado por el Partido Aprista y otros movimientos que han prestado su apoyo para que Alan García llegue a ser Presidente de la República".
Ahora, que el tráfago de los intereses minúsculos y domésticos de una serie de reyecitos y reyezuelos de sus sendos entornos, que están más preocupados en conservar sus prebendas en el futuro inmediato, asi como la sombra que se engrandece cuando el sol declina, no hay recuerdos para este combatiente de mil batallas, ojalá que los haya, por merecimiento indiscutible más que por obligación hipócrita.
Armando Villanueva del Campo, se erige como el ejemplo lógico e histórico de quienes abrazan al aprismo auténtico. Despojados de conveniencias y oportunismos. De aquellos que se afilian y militan por convicción. Su vida es el mejor ejemplo de desprendimiento, de desinterés y de conducta cívica en defensa de la democracia.
A la altura de sus 93 años cumplidos en esta fecha, recuerdo el cariño y la amplitud con que un día nos recibió al suscrito a mi esposa Velia y mi hija Michelle, en su casa de Chacarilla del estanque tan simple y tan acogedora, con palabras que quedan para siempre en el corazón, con Lucy Ortega su compañera de toda la vida, con Lucía su hija que le alegra la vida a través de su nieto ya muchacho y que sin duda dicen de lo que es la amistad, la fraternidad y la dignidad.
En nombre de los miles de apristas, de peruanos que admiran a Armando, elevo al supremo mis convicciones de saber que tendremos Armando para un rato largo más y que aquel dístico al que siempre recordaba en sus horas de carcel y destierro del Poeta Enrique Peña Barrenechea, sea igualmente el lema de nuestras vidas como lo sigue siendo para el : "hombre que elige su ruta, debe cumplir su camino".
Feliz Cumpleaños ahora y siempre compañero Armando Villanueva del Campo.
Cayna, Arequipa, 25 de Noviembre de 2008. |