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Víctor Raúl no descansa en paz
En 1979 a la muerte del Jefe y Fundador del APRA se enfrento el tema de un lugar para su sepultura y se consiguió provisionalmente una ubicación prestada del Sr. Carlos Burmester un ilustre Trujillano y no aprista .
Desde su muerte han pasado varios Secretarios Generales como Alan Garcia, Luis Alva Castro, Luis Negreiros, Mercedes Cabanillas, Jorge del Castillo, Mauricio Mulder y ninguno de ellos le ha dado la importancia para solucionarlo.
Muchos de ellos son congresistas gracias a él o han usufructuado del Partido de Haya de la Torre y no es justo tanto olvido y desidia. Escuchamos como levantan la voz y mencionan su memoria pero sin embargo Víctor Raúl todavia no descansa en paz.
Donde estan los fondos recaudados para inscribir las listas Municipales y Regionales (2006) que se calcula según informan algunos compañeros en Cuatro Millones de dolares, donde estan las cuotas de los congresistas y funcionarios públicos, porque no se rinden cuentas de la economia del Partido.
Es hora que los apristas verdaderos iniciemos una campaña para recaudar fondos y nos añadimos a la propuesta de los compañeros de La Libertad de hacer una colecta nacional.
Es injusto que mientras nuestros dirigentes se han llenado de lujosas propiedades en el Perú y en el extranjero, que han abultado sus cuentas e inversiones, que se desplacen en modernas camionetas y el fundador del Partido del Pueblo permanezca en el olvido.
La hipocrecia de los juramentos, los discursos y poses para la prensa quedan minimizadas por esta negligencia y postergación.
Alan García se ha autodenominado Presidente del Partido, ha modificado los Estatutos dandose poderes para designar a miembros de la Comisión Política, del Tribunal Nacional Electoral, La Comisión de Etica y Moral y ha relegado al Comité Ejecutivo Nacional a un tercer nivel, sin capacidad de dirección. García esta en su segundo gobierno y no sólo no resuelve el tema de la tumba prestada, también existe un oscurantismo con la difusión de las obras de Víctor Raúl. Hace 28 años que no se reeditan sus obras.
Después de la muerte de Haya de la Torre, Agosto 1979
La ubicación no fue fácil y los responsables de estas tareas, se vieron en la necesidad urgente de hacer las averiguaciones y gestiones indispensables, para conseguir otro lote de mayor área. En el término de la distancia y el tiempo se pensó que debería de buscarse un sitio más apropiado y accesible para las concurrencias masivas de la militancia y del pueblo. Y, por fin se localizo una hermosa plazoleta que se podía ver desde las afueras del cementerio, con acceso directo por la primera gran reja de la entrada principal.
Pero, esa área de 24 metros cuadrados, estaba valorizada en: S/. 60,000.00 (sesenta mil 00/100) soles por metro, es decir S/1440,000.00 soles en total. Que era un monto difícil de poder adquirir y que resultaba materialmente imposible de cubrir, según recuerda Julio Garrido Malaver.
Era, además, un terreno particular de la familia del dueño de radio Trujillo, Carlos Burmester Barrionuevo un trujillano opositor del partido.
Felizmente, conducido por la mano del milagro, apareció el presidente de la Beneficencia Pública de Trujillo, Pichón Torre Ugarte, que se había enterado de la gran preocupación - dice Garrido- y el inmediatamente dio solución al problema, disponiendo en el acto dijo: "pueden ocupar el terreno que han elegido para sepultar los restos del Dr. Víctor Raúl Haya de la Torre", gran trujillano, hasta cuando le destinen la morada monumental que le deben nuestros pueblos. Y él, con el "zorro" Pedro Merino Rojas se encargaron de realizar los trámites, para empezar de inmediato la construcción.
Se tuvo la suerte de poder contar con la buena voluntad del dueño de radio Trujillo quien cedió, en calidad de préstamo, provisionalmente, el terreno familiar en dicho lugar. Gracias a lo cual se pudo hacer realidad el proyecto del sepulcro, con el diseño original aprobado. Sepulcro que Villanueva del Campo, calificaría como "INCAHUASI PROVISIONAL" de Víctor Raúl.
Inmediatamente se iniciarían la construcción. Hermes Caceda, el Secretario General del Comité Ejecutivo Departamental de La Libertad; Jorge Torres Vallejo y Julio Garrido Malaver, sucesivamente dieron las primeras palancadas de la excavación de la tumba. El pueblo acudió con increíble solicitud a cooperar en dicha excavación. Y, en cortísimo tiempo, la tumba de Víctor Raúl estaba abierta. Seguidamente se armaron los encofrados diseñados y quedaron listos para construir la parte principal en el propio terreno.
Entonces buscaron al escultor Manuel Sánchez, Premio Nacional de Escultura, amigo de Garrido, para que ayudara a seleccionar la piedra más apropiada que debía colocarse en la sepultura. El amigo escultor recordó las imponentes piedras que había visto en el puente Salaverry, sobrantes de la construcción del muelle.
Acompañados de una caravana de compañeros, sumamente afligidos, se encaminaron al lugar. Recorriendo el terreno, hasta que localizaron y se entusiasmaron por una enorme roca que reunía las características, inmediatamente el escultor dio su aprobación, por ser triangular de ancha base, ya que transmitía esa fuerza mágica que emanan de los cerros. Pesaba 7.800 kilos, de su cúspide se formaba una especie de cóndor …
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