LA LÁGRIMA ESCONDIDA
Siempre serán grises los días desde que partiste,
a pesar que dejaste una fuente inagotable de inspiración,
estarás como celoso guardián de tu ideología y doctrina. Siempre lo fuiste,
valerosa presencia de tu línea moral, blanco y rojo crespón.
Creador de una verdadera historia revolucionaria,
seguirás sublimándote en tus principios,
alumbrándonos el camino hacia la gesta libertaria,
sembrando justicia social aquí y en otros sitios.
Te trazaste un derrotero lleno de pureza y sinceridad,
reafirmaste tu fé y sin descanso luchaste,
¿quién vió tu sufrir Luchador Social de verdad?
¿quién enjugó tus lagrimas, hombre que jamás desmayaste?
Oh vigorosa afirmación de originalidad ideológica y fraterna,
oh credo político nacido y creado en nuestros pueblos Indoamericanos,
aquí esta el APRA y su doctrina que nunca inverna,
llegaremos victoriosos, unidos como hermanos.
Cuánto habrás sufrido por tu patria compañero,
cuánto habrás sufrido por tus hermanos caídos
vigoroso corazón de gigante y gran guerrero,
¡presente!, gritaremos los apristas aguerridos.
Conmovedora Carta nos dejaste antes de partir,
dejándonos en llanto por no saber de tu dolor,
hoy y siempre tu muerte nos habrá de unir,
porque unidos somos todo; sin egoísmo sin temor.
Seguiremos manteniendo la unidad. Que no se borre,
aquella que envolviste en delicado túl,
porque eternamente serás Haya de la Torre
y vivirás en todos, maestro Víctor Raúl. |