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| Tito Livio Agüero Vidal - Egresado de la facultad de derecho y licenciado en Sociología en la especialidad de política (Pontificia Universidad Católica del Perú), egresado de la Maestría de Ciencia Política (UPIGV-ICD), Miembro del Taller de Estudios Políticos ¨Antenor Orrego¨, Catedrático de la Escuela de Ciencia Política (Universidad Nacional Federico Villarreal). |
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Al Frente Único de Trabajadores
Manuales e Intelectuales en el
aniversario del glorioso
23 de mayo de 1923
I. Introducción.-
Este domingo son las elecciones y un amigo y compañero de años llamado Celso (Chicho) Palacios se presenta a la Secretaria General del populoso distrito de San Martín de Porres y he querido unirme a los múltiples apoyos que ha recibido en estas semanas de una manera distinta y heterodoxa para lo que he echado mano al método sincrónico, muy usado en el análisis político (ciencia política), pero también en la historia y sociología, y a los recuerdos propiamente personales. El lector atento se dará cuenta que la candidatura que apoyamos se sustenta no en razones ligadas a la pequeña coyuntura política sino a otras de una mayor trascendencia.
II. (1979-1983). Primer Momento.-
Yo había ingresado al Partido Aprista Peruano en el año de 1979, para ser más preciso justo días después de la muerte de Víctor Raúl Haya de la Torre y fue en el antiguo sector aprista de la plaza de armas de Santiago de Surco (Surco viejo) donde me inscribí en la Juventud Aprista Peruana (JAP). Al año siguiente (1980) ingresé a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) a estudiar derecho y ahí me incorporé a la Izquierda Democrática Estudiantil (IDE) y como militante japista me integré automáticamente al Comando Universitario Aprista (CUA) de la PUCP. Me acuerdo que la primera vez que leí ávidamente “El antiimperialismo y el APRA” fue en una edición pirata que se vendía en la entrada de la Facultad de Letras, al igual que otro libro de Haya de la Torre que también me impacto fuertemente “Por la emancipación de América Latina”. Pero lo sorprendente de todo esto es que estas dos publicaciones habían sido obra de un grupo de apristas de clara orientación izquierdista que respondían al nombre de Ateneo Claridad (Taller de Estudios e Investigaciones) . Resultaba que en el IDE y CUA habían algunos compañeros que formaban parte de este cenáculo juvenil aprista y que uno de ellos se había encargado de colocar estos dos ejemplares en la PUCP. Meses después me acerco a Ateneo Claridad, comienzo a conocer a todos su integrantes, voy a sus reuniones en el Wony (bar) o en su oficina del jirón Roosevelt, etc. En el año de 1982 sale la revista “Textos al Margen” donde los integrantes originales de Ateneo Claridad escriben sobre diversos temas. Han pasado ya más de 27 años y aun me parece que el editorial que escribió en esa oportunidad Fernando Ballón es una pieza política digna de recordarse y tener siempre en cuenta: “Se supone a esta página, destinada a orientarlos, a evaluar y también a acomodarse con la política convencional y sus solemnes protagonistas. Hasta hoy, ni una ni otros hacen los meritos suficientes para tomárseles en serio. Así pues, en adelante nos ocuparemos de las gentes que desde abajo y en silencio, revolucionan las cosas y el mundo”.
En esos años la izquierda juvenil aprista se expresa en dos grupos: Ateneo Claridad, que reunía a jóvenes mayormente dedicados a los quehaceres intelectuales, académicos y artísticos, y la gloriosa Alianza Revolucionaria Estudiantil (ARE) que ya había surgido en la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV) en el año de 1969 y que había tenido un papel protagónico en las protestas urbanas del 5 de febrero de 1975 y que a pesar que años después el nombre de ARE se sustituye por el de IDE en una Convención Nacional Universitaria, todavía pervivía el antiguo ARE en la UNFV con el añadido de la palabra Nueva Izquierda. A estos dos sectores se añadió un tercero Vanguardia Aprista que aglutinaba a compañeros(as) de varios sectores de Lima Metropolitana (Barranco, Surco, San Isidro, Surquillo, Lince, Pueblo Libre, Miraflores, San Miguel, etc.) y que era dirigido por algunos compañeros de la izquierda aprista de los años 70 (Raúl Haya de la Torre, César Vásquez, Mario Valcárcel, Julio Espinosa, etc.). Poco después apareció también la Escuela Popular de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos bajo el liderazgo político e ideológico indiscutible del compañero Jorge Astete. Así Ateneo Claridad, ARE-Nueva Izquierda, Vanguardia Aprista y la Escuela Popular se constituyeron en los representantes visibles de la izquierda aprista y pasaron a tener una mayor presencia tanto en el Comando Nacional Universitario Aprista (CNUA) como en el Comando Nacional de la Juventud Aprista (CNJAP). Y justamente en el CNJAP que presidía Raúl Chirinos y que integraban también Roxana Sánchez, Gerardo Santana, Celso Palacios, etc., la línea política izquierdista era a todas luces evidente.
III. (2008-2009). Segundo Momento.-
Corrían los primeros días del 2008 y de casualidad me encuentro con el compañero Hugo Sánchez y el me informa que varios de los integrantes del otrora CNJAP y Vanguardia Aprista habían comenzado ya a reunirse y me invitaba a volver a reactivar Vanguardia pero ahora a tono con las nuevas tecnologías de la información (página web, listas de interés, etc.). De esta manera nos reencontramos con Raúl Chirinos, Gerardo Santana, Roxana Sánchez, Celso Palacios, etc. Para eso nosotros, desde mediados de la década del 90 habíamos constituido con el historiador Hugo Vallenas el Taller de Estudios Sociales y Políticos “Antenor Orrego” e intentábamos de una o de otra forma hacer lo mismo que Ateneo Claridad, es decir, crear un espacio intelectual de reflexión aprista. Así pues reaparece Vanguardia Aprista en un contexto, donde si bien es cierto han cambiado muchas cosas: el capitalismo tanto en las sociedades avanzadas o centrales como en las periféricas asumen algunas características nuevas, el imperialismo aparece bajo nuevas formas, y la estructuración clasista misma expresa todos estos cambios socioeconómicos lo cual obviamente hace más compleja la composición misma del frente único de clases explotadas, pero su carácter y/o naturaleza del capitalismo y del imperialismo siguen manteniendo su misma racionalidad explotadora en el caso del primero y su ambivalencia en el segundo por lo que los principios políticos que nos aglutinaron e hicieron que apostáramos por una aprismo renovado y moderno, pero dentro de una clara e indiscutible posición izquierdista, continúan siendo totalmente vigentes
IV. Comentario Final.-
Este domingo se realizan las elecciones apristas en un momento político realmente inédito. El viejo partido político de Haya de la Torre, Arévalo, Barreto, Sabroso, Negreiros, Seoane, Orrego, Sánchez, Serafín Delmar (seudónimo literario de Reynaldo Bolaños Díaz), etc., como nunca atraviesa una suerte de peligrosa y preocupante regresión política en todos los aspectos de su vida política (pérdida de valores, desideologización, burocratización, corrupción, derechización, autoritarismo, cooptación, clientelismo, patrimonialismo, etc.) y estas elecciones son desgraciadamente una clara expresión de todos estos males (padrones, tribunales electorales, etc.), sin embargo, Celso (Chicho) Palacios se presenta con ese mismo compromiso y entusiasmo que tenía cuando lo conocí en el ya no existente teatrín del CNJAP en Alfonso Ugarte allá por los años 80 y esto es así porque, me parece, él sigue convencido como sostenían los compañeros de Ateneo Claridad que un aprista siempre debe ocuparse de “las gentes que desde abajo y en silencio, revolucionan las cosas y el mundo”.
El siguiente articulo fue escrito el 23 de mayo con el objeto de apoyar la candidatura de un compañero en las últimas elecciones partidarias, sin embargo este texto aborda aspectos relacionados con lo que muy bien podríamos denominar la izquierda aprista especialmente de la década de los 80 y de la actualidad, quizás por esa razón muchos compañeros(as) nos pidieron que nuevamente lo publicáramos. Así efectuamos algunos pequeños agregados y correcciones y hemos decidido colocarlo ahora sí en el portal de Vanguardia Aprista.
Ateneo Claridad (Taller de Estudios e Investigaciones) surge en 1980 como producto de una división de carácter ideológica y política al interior de la Revista “Claridad” (Tribuna de la Juventud Libre), que fue una suerte de reedición juvenil de la primera “Claridad” (Órgano de la Universidad Popular “González Prada”) fundada y dirigida por el mismo Víctor Raúl Haya de la Torre, a la luz de la influencia del Grupo Clarte de Romain Rolland, y que como consecuencia de su destierro por Augusto B. Leguía la revista paso a ser dirigida por José Carlos Mariàtegui. La segunda “Claridad” duró de 1977 a 1980 en el que los jóvenes universitarios que fueron convocados por Haya de la Torre finalmente se dividieron en dos grupos: el primero, formó la revista “Estudiantina” (Alejandro Santa María, etc.), mientras que el segundo constituyò el ya mencionado Ateneo Claridad (Fernando Ballón, Julio Gamero, Adolfo Medrano, Ludwig Abarca, Socorro Heysen, Alejandrino Loayza, Carlos Aguirre, Ricardo Ramos-Tremolada, Ernesto Barreda, y José Marrufo).
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