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Rocío Valencia Haya de la Torre
(*) Licenciada en Ciencias de la Información, Lengua y Civilización Española, miembro del Taller de Estudios Politicos y Sociales "Antenor Orrego", moderadora de Familia Aprista. |
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Dirigido a todo peruano, en especial a los compañeros de auténtica conciencia aprista:
La situación en nuestra amazonía se está haciendo insostenible e inaceptable. ¿Cómo es posible que hayan muerto decenas de personas de ambos bandos durante enfrentamientos entre la policía y los nativos? Ante estos hechos lamentables no nos queda otra opción que la de analizar con lupa lo que viene realizando el gobierno.
Los resultados de estas muertes nos invitan a pensar que de un lado el gobierno carece de toda capacidad de diálogo y negociación y que del otro lado los nativos están dispuestos a entregar sus vidas con tal de no abandonar sus puestos en las carreteras tomadas. Ambas situaciones no se concilian. De todas maneras no se trata aquí de ahondar las diferencias, se trata de darles a los nativos una tregua, por razones HUMANITARIAS ya que el empleo de la fuerza y la represión solo va a traer como consecuencia más heridos y más muertes. Desde Lima el gremio empresarial incluyendo muchos congresistas y ministros alanistas alzarán el dedo diciendo como ya lo han dicho antes que "el Perú esta perdiendo millones" No señores, el Perú no está perdiendo millones, porque una vida humana vale más que todos esos hipotéticos millones. El Perú esta perdiendo credibilidad frente a toda esta masa de almas, de legítimos peruanos, entre ellos NINOS que desean por encima de todo una autentica democracia, que sus voces sean escuchadas, en lugar que otros decidan por ellos, sin tenerlos en cuenta. Y si les preguntamos ahora mismo, señores limeños, que harían ustedes si alguien o algo llega de pronto un día a sus bellos y cuidados territorios o playas y les dice que en realidad esos territorios ya no están bajo la administració n de sus personajes electos, ni bajo su gobierno tampoco, que "se prohíbe el otorgamiento de títulos de propiedad o certificados de posesión a los ocupantes de las tierras…" y que además pueden ser entregados en concesión a cualquiera, que quien determina "el uso de las tierras" no son ustedes los ciudadanos residentes, sino el señor Ministro del Medio Ambiente. Esas son algunas de los artículos que se leen bajo la denominada Ley de la Selva, ley 29317 que si bien modifica algunos de los artículos del DL 1090, no lo anula por completo.
El dicho reza, hecha la ley, hecha la trampa. Hay que leer dicha ley. Otra pregunta sería ¿Qué entidad determina que tierras pueden ser entregadas como concesión y que tierras no?, ¿cuales son de "interés nacional" y cuales no? Nuevamente eso lo determinan personas en Lima como el Ministro del medio ambiente, sin participación alguna de ningún representante de estas comunidades nativas que si bien no son "propietarios" , son los ocupantes consuetudinarios de gran parte de la amazonía, los guardianes de gran parte de nuestros bosques de donde sacan agua, medicina y alimentos para subsistir. ¿De cuando acá al indígena peruano se le equipara a un perro y a la amazonia al huerto del "señor" Estado o de la empresa privada?. Teorías capitalistas de un partido alanista peruano que me avergüenza como aprista hasta las entrañas.
Pero hay algunos improvisadores que le llaman a eso "gobierno aprista". ¿A quien engañan? Claro está a algunos integrantes de las nuevas generaciones del 90 y del milenio que o bien no conocieron a fondo la obra de Haya de la Torre o se dejaron fascinar por el carisma y conducción de un falso continuador, de un falso delfín. Ya basta de tanta mediocridad, de tanta cobardía. El ministro Brack acusa a estas organizaciones de luchar en pos de un "capricho político", la derogación del DL 1090 se convierte así en "un capricho", la derecha vendida a sus propios intereses económicos acusa también a los líderes nativos de delincuentes, conspiradores, traidores a la patria (delito de sedición y de conspiración) y mantiene en jaque al máximo líder de la agrupación que representa a todas las comunidades nativas dentro de una organización, el licenciado Alberto Pizango. Pero entonces señores, donde queda el pluralismo dentro de nuestra supuesta sociedad democrática?; ¿Dónde queda el derecho a la libre determinación de los pueblos por la cual luchó Haya de la Torre y los verdaderos apristas de la etapa pre-alanista? Nos estaremos acaso convirtiendo en una especie de reflejo de la sociedad estadounidense, es decir un país en el cual a los indígenas nativos hay que mantenerlos dentro de reservaciones con casinos y bastante alcohol para que se entretengan y no ocasionen problemas de "sedición"?. ¿El deseo de nuestra clase gobernante y empresarial, es decir de tal vez un 5% de los peruanos de quedar bien con EE.UU y con el TLC es superior a nuestro interés en lograr la integración de los pueblos amazónicos dentro del Estado? Realmente, ¿por qué el gobierno de García Pérez que decidió ignorar la demanda de voces apristas, de la izquierda en general y de las comunidades nativas de restablecer la Constitución de 1979, tampoco respeta el convenio 169 de la OIT con rango constitucional convenio y que establece el derecho a la consulta de las comunidades indígenas y campesinas? (1)
Lo que vive el Perú en esta hora de turbulencia social es lo que Haya de la Torre bien llama: "yuxtaposición de razas y de sistemas políticos" y "coexistencia de etapas sociales" (2) o para ser mas precisos las consecuencias sociales y económicas de dicha problemática, según explica en su artículo, EL problema histórico de nuestra América de 1928:
"Las sociedades primitivas representadas por tribus salvajes muchas veces antropófagas; las sociedades bárbaras, etapa en que se encuentran los indígenas que tuvieran antaño comienzos de civilización -truncada por la conquista y por su propia decadencia; la clase de los terratenientes con mentalidad del siglo XV y por último gentes de las ciudades y de las grandes capitales, núcleos industriales -México, Buenos Aires, Río de Janeiro, Santiago, Lima- que piensan a la moderna, muchas veces en francés y en inglés. Todos estos estratos sociales coexisten en abigarrada mezcla. Ninguno ha desaparecido para sustituirlo al otro, antes bien, guardan su autonomía y hacen su vida apenas rozándose. Este es el más trágico y tremendo problema de nuestra América"
Quienes lo niegan aduciendo que en el Perú no hay yuxtaposición sino más bien una "síntesis" están pecando de románticos y queriendo tapar el sol con un dedo. Me pregunto si alguna vez han viajado y han recorrido los puquios andinos y la montana amazónica, si se han podido comunicar, si han comido con la mano lo que ellos mismo cosechan de la tierra y si se han atrevido a hacerles las dos preguntas fundamentales: "¿te sientes parte del Estado peruano? y "¿que significa para ti ser peruano? Por qué no tratan de tener esa experiencia? " En otras palabras porque no tratan de acercar el Estado a los nativos mediante programas sociales de incorporación, de integración en lugar de querer correr la estúpida maratón de firmar tratados comerciales internacionales que involucran territorios con un elemento humano peruano completamente ajeno a sus mesas de negociaciones? . ¿De qué les vale entenderse de mil maravillas con China, Estados Unidos y la Comunidad europea cuando no son capaces de sentarse a la mesa y entender los temores, los sueños y los derechos de estas comunidades de peruanos? ¿Acaso nos comunicamos con ellos en el mismo idioma? No. De las diferencias nace la desconfianza y de la desconfianza la perdida de cualquier tipo de diálogo y entendimiento.
El Perú avanza, como decía dialécticamente Víctor Raúl a diferentes velocidades. Uno es el "reloj" de la costa, otros muy distintos los "relojes" de la sierra y otros más distintos aun los "relojes" de desarrollo de la selva. Si nuestros legisladores actuales no comprenden esa realidad o no desean comprenderla entonces no merecen llamarse "padres de la patria". No puede haber tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, ni con Europa, ni con China que involucre a la selva amazónica sin antes pasar por un órgano oficial y democrático que debería dentro del Estado peruano representar a la selva. Tengo la convicción firme y certera que ese seria el único camino a la concertación con nuestros hermanos de la selva. Actualmente la selva cuenta con representantes de los departamentos amazónicos, sin embargo numerosos de estos señores se han convertido en políticos profesionales, radicando en Lima desde hace 20 años o más. No representan su región más que un macaco nacido en el Parque de las Leyendas representa a la región de Loreto, Ucayali o Amazonas. De ese problema nacen gran parte de estas protestas sociales. De allí la urgencia y la necesidad que el siguiente gobierno no sólo restituya la Constitución de 1979, sino también que inicie las gestiones para la organización y realización de un Congreso económico, organismo democrático donde todas las fuerzas productivas del país se vean finalmente representadas.
(1) El Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) se puede consultar en: http://www.bibliojuridica.org/ libros/1/123/4.pdf
(2) EL problema histórico de nuestra América, Haya de la Torre Víctor Raúl, Revista Amauta, Año III, n°12, febrero de 1928.
(*) Licenciada en Ciencias de la Información, Lengua y Civilización Española, miembro del Taller de Estudios Politicos y Sociales "Antenor Orrego", moderadora de Familia Aprista.
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