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HOMENAJE A ALBERTO VALENCIA, FUNDADOR DE LOS POETAS DEL PUEBLO (Pauza, 24-1-1927 – Lima 3-3-2005)
El PAP no pudo establecer lineamientos propios a su política contrasubversiva, con la misma claridad con la que lo había hecho en el campo socioeconómico. No contaba con una formulación de ese tipo ni con los cuadros capacitados en esos temas de seguridad que pudiesen articular iniciativas en ese terreno. Un ex diputado aprista por Ayacucho señala que, en la primera reunión de su célula parlamentaria con el Presidente de la República hizo un pedido para abordar el tema contrasubversivo, específicamente sobre la posibilidad de incorporar a los campesinos ayacuchanos al combate contra Sendero Luminoso. La propuesta no fue discutida. En su opinión "el partido no tenía una posición, no tenía una tesis. Nosotros hemos llegado ciegos frente al gobierno, frente al fenómeno de la violencia."
Al respecto, el ex Presidente recuerda que aquel diputado, Alberto Valencia, "resultó teniendo razón" en sus tempranos reclamos porque se entregase armas a las comunidades para que se defendiesen de Sendero Luminoso, ... seguía siendo un problema militar, era la verdad, si los militares pueden solucionar esto, la Policía, la DINCOTE que lo hagan, nosotros no sabemos..." CVR Informe final

Este homenaje a mi padre fue publicado el dia de hoy 3 de marzo del 2010, en FamiliaAprista @yahoogroups.com Hoy se cumplieron cinco annos de su valiente partida de este mundo. Espero lo disfruten, aquellos que lo conocieron de verdad. Los saluda fraternalmente, Rocio Valencia H.

compañero Alberto Valencia Cardenas, discípulo de Víctor Raúl Haya de la Torre

¡ c. Alberto Valencia Cárdenas, Presente !

El c. Alberto Valencia Cárdenas, ha dejado de existir en la mañana de hoy jueves 03 de marzo de 2005, sus restos están siendo velados en el velatorio de la Iglesia Virgen del Pilar en Camino Real, San Isidro. El sepelio será mañana viernes en estricto privado.
¡ c. Alberto Valencia Cárdenas, Presente !

Nos ha dejado el día de hoy Alberto Valencia, parlamentario, periodista y literato, leal discípulo de Víctor Raúl Haya de la Torre, Ramiro Prialé y Luis Alberto Sánchez, con quienes trabajó estrechamente.

Alberto nació y vivió como orgulloso Ayacuchano. Vino al mundo el 24-I-1927. Hizo las primeras letras en su Pausa natal, prov. Páucar del Sara Sara, dep. de Ayacucho y concluyó los estudios escolares en Lima, en el Col. Guadalupe y en el Col. Lima San Carlos. Ingresó a la U. M. De San Marcos (1945) con el fin de seguir estudios de Letras y Derecho, pero ante la irrupción de la dictadura de Manuel A. Odría, debió continuarlos en el destierro (Buenos Aires y Santiago de Chile, 1952-1957). Recibido de Abogado, volcó intensamente su interés en tres áreas: el periodismo, la literatura y la política. Obtuvo el premio literario del diario La Nación de Buenos Aires por su cuento “El sol a cuadros” (1952); ganó en dos oportunidades el primer premio del Círculo de Periodistas de Santiago (1954 y 1956) y mereció el segundo premio de poesía del Sindicato de Escritores de Chile por La gruta encantada (1954). Fue director de informaciones del diario chileno La Nación (1956) y fundador en ese país del diario Clarín. Desplegó una larga militancia en el Partido Aprista, cuyos hitos más importantes han sido ejercer la dirección de los voceros partidarios «Impacto» (1958) y «La Tribuna» (1964) y, defendiendo las banderas de su partido, ser secretario general de la Federación de Abogados del Perú (1980). Fue, además, elegido al congreso como representante ayacuchano en las legislaturas de 1985/1990 y en la de 1990, interrumpida en 1992 destacando por su empeño en definir instrumentos legales contundentes para la lucha contra el terrorismo.

Propugnó la formación de comités de defensa civil y rondas campesinas en las zonas de emergencia en Ayacucho y Apurímac, y fue autor del proyecto de la Ley 25103, marco general de la lucha antiterrorista. Ha tenido, además, una fructífera trayectoria en el campo de la docencia universitaria. Fue secretario de Ramiro Prialé (1970) y cercano colaborador de Luis Alberto Sánchez (1983-1994). Aunque los tratados de literatura no lo registran, fue uno de los más destacados poetas jóvenes sanmarquinos de la generación del 50, al lado de Francisco Bendezú y Wáshington Delgado, quienes fueron sus amigos entrañables. Formó el grupo poético Penta Ultra, que agitó el cotarro universitario con versos que cantaban con audacia a la alegría de vivir, la belleza femenina y la revolución social. Publicó los libros «La gruta encantada» (Santiago, 1954), poesía; «Nociones de historia de la cultura» (1958), texto universitario; «El mundo a cuadros» (Buenos Aires, 1965), cuentos; «Literatura universal» (1969), texto universitario; «Veinte sonetos de amor y un novísimo canto de vida y esperanza» (1978), poemas; «Introducción al Derecho» (1984); «Mariano Exaltacón Chilque y otros relatos de la persecución» (1985), novela; «Ayacucho en la encrucijada» (1990); «Los crímenes de Sendero Luminoso en Ayacucho» (1991); y «Consideraciones en torno a la violencia en el Perú» (1992). Dejó en prensa Poesía selecta (2005) donde incluyó, a manera de prólogos, textos alusivos a su experiencia con la generación del 50 escritos por Francisco Bendezú y Washington Delgado.

Alberto, siendo un tenaz e indoblegable militante aprista de toda la vida, fue también sumamente sensible al calor del hogar y a la compañía de sus muchos amigos. A todos nos insufló siempre alegría, esperanza y amor a la vida. En su célebre poema dedicado a Víctor Raúl Haya de la Torre, «Apoteosis del verbo», Alberto nos dice, siempre con optimismo...

«Cantemos alegres los viejos combates
las nuevas hazañas
los viejos dolores.

Las viejas prisiones
que nadie recuerde
pues Dios es un viejo que todos los días
conversa en las tardes
de filosofía».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FOTO DE LOS POETAS DEL PUEBLO CON VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE (1947)

De izquierda a derecha : Luis Carnero Checa, Guillermo Carnero Hoke, Eduardo Jibaja, Alberto Hidalgo, Gustavo Valcárcel, Víctor Raúl Haya de la Torre, Alberto Valencia, Antenor Samaniego, Manuel Scorza, Julio Garrido Malaver, Ricardo Tello y Mario Puga.

CVR Informe final
Entrevista a Alberto Valencia, septiembre del 2002
fuente: http://www.derechos.org/nizkor/peru/libros/cv/iii/22.html
El PAP no pudo establecer lineamientos propios a su política contrasubversiva, con la misma claridad con la que lo había hecho en el campo socioeconómico. No contaba con una formulación de ese tipo ni con los cuadros capacitados en esos temas de seguridad que pudiesen articular iniciativas en ese terreno. Un ex diputado aprista por Ayacucho señala que, en la primera reunión de su célula parlamentaria con el Presidente de la República hizo un pedido para abordar el tema contrasubversivo, específicamente sobre la posibilidad de incorporar a los campesinos ayacuchanos al combate contra Sendero Luminoso. La propuesta no fue discutida. En su opinión "el partido no tenía una posición, no tenía una tesis. Nosotros hemos llegado ciegos frente al gobierno, frente al fenómeno de la violencia."13
Al respecto, el ex Presidente recuerda que aquel diputado, Alberto Valencia, "resultó teniendo razón" en sus tempranos reclamos porque se entregase armas a las comunidades para que se defendiesen de Sendero Luminoso, pero considera que ésa era una idea inaceptable para muchos, no sólo apristas, en 1985. En términos generales, según él, aparte de la falta de atención a iniciativas específicas hubo limitaciones más serias de su propia organización ya que "todo el mundo en el Partido Aprista le corría al tema, seguía siendo un problema militar, era la verdad, si los militares pueden solucionar esto, la Policía, la DINCOTE que lo hagan, nosotros no sabemos..."14
Mientras tanto, rondas campesinas del valle del río Apurímac habían derrotado a senderistas; se trataría de: "42 comunidades en el valle de Sachabamba en Huamanga y 58 caseríos en el río Apurímac", según el diputado aprista por Ayacucho, Alberto Valencia, quien las apoyó aún en contra de la opinión de altos oficiales del Ejército y de dirigentes de su partido. También se presentó públicamente al jefe de las rondas ayacuchanas, el llamado comandante "Huayhuaco", dirigente de los Comités de Defensa Civil del valle del río Apurímac. En aquella oportunidad el comandante Huayhuaco afirmó que "si el gobierno a mí me diera, fiscalizándome con un grupo de oficiales conscientes, nada más que unos cien fusiles, cien FAL, hasta noviembre o diciembre devuelvo la paz al departamento de Ayacucho".50

ALBERTO VALENCIA HA PARTIDO...                 

Era un hombre excepcional, tanto en la poesía como en la política. Tenía un sentido del humor y una ironía poco comunes. Alguna tarde platicamos en la cafetería de la Cámara de diputados, era necesario por ciertas discrepancias, con respecto al enfoque que el le daba a la violencia de Sendero y las rondas en Ayacucho. En esa época desde el periodismo escrito le criticamos un par de veces su visión del tema.

 Como le dolía Ayacucho!
Como no entender su radicalismo y pasión!
 Alberto Valencia era un gran orador político, quizás el mejor, de aquel memorable grupo parlamentario aprista entre 1985-90. Implacable en la réplica, fino y elegante en el uso del castellano, imbatible en la construcción dialéctica de sus argumentos. La bancada de Izquierda Unida le temía y a veces lo insultaban ante la demoledora sucesión de argumentos con los cuales Valencia demolía a Yehude Simon, César Barrera, Manuel Dammert, Gustavo Espinoza...

 Recuerdo en particular que Yehude Simon desquiciado ante la contundencia del gran orador aprista, lo acusó de “homosexual”, se armó un escándalo y Don Alberto no pudo defenderse. Luego se reinició la sesión y Lucho Alva saltándose el reglamento le concedió el uso de la palabra.
 Desde la época en que el c. Urbino Julve en la Asamblea Constituyente de 1979 con un inolvidable discurso económico y político, liquidara a Carlos Malpica, Ricardo Napurí y Genaro Ledesma, no se había escuchado en el hemiciclo una pieza de oratoria como la expuesta por Alberto Valencia que comenzó su intervención, con una frase inolvidable: “Señor presidente, no tengo fisuras de ningún tipo...”

 Ojalá alguien en Lima pueda rescatar del olvido sus grandes discursos, pues aquel, fue enérgico, emotivo, esclarecedor, contra los homofóbicos- reaccionarios, y los simuladores de una insurrección que ensangrentaba el país, fue una intervención contra quienes en esa época pugnaban por la lucha armada, y ahora son los engreídos de la derecha peruana.

 No respondió insulto con insulto, fue una pieza oratoria donde defendió la dignidad, la razón, el humanismo y llamó a un entendimiento entre las fuerzas políticas progresistas y democráticas ante lo que parecía ya algo inmanejable, como fue la violencia de esa época.
 Quiero acompañar a los compañeros de Ayacucho en su dolor, y desde la distancia rendir mi homenaje al poeta, al político demócrata, al gran orador que pasó por tierras andinas y que creyó y luchó por la revolución Hayista.

 A Rocío Valencia :

 Querida Rocío si te llegan estas notas, quiero que sepas que estoy contigo en estas horas, y como ayer en la Complutense, en no tan lejanos tiempos, recibe mi aprecio y solidaridad.
Saludos a todos,

Eduardo Bueno León
México DF a 4 de marzo del 2005 

 

RECORDANDO A ALBERTO VALENCIA CARDENAS, EN EL DIA DE SU CUMPLEANOS

Por: Víctor Córdova Cueto (*)

Un día como hoy llegó a este espacio terrenal un personaje que con el tiempo, se convertiría en uno de los más ilustre y lúcido político e intelectual que ha producido esta bendita tierra de Ayacucho.

Me refiero al Dr. Alberto Valencia Cárdenas, Abogado, poeta, catedrático, periodista y político. Natural de Pauza, su tierra natal. Valencia, fue desde su infancia un infatigable luchador social y demócrata. Ya a los 14 años purgaba prisión por defender y difundir su pensamiento. Posteriormente, en el gobierno de Odría, volvía a la cárcel y fue deportado, se ganaba la vida como periodista entre Buenos Aires y Santiago.

Ha dictado charlas y conferencias en las más importantes universidades del mundo. El, sostenía: "El APRA es el credo de América Latina”. No hay otro derrotero que la unidad continental. Sólo el camino señalado por Víctor Raúl Haya de la Torre permitirá a nuestros pueblos alcanzar la madurez en el siglo que se avecina. Sólo seremos grandes si nos unimos. Y sólo por ese camino haremos realidad la gran patria continental por la que soñaron nuestros próceres. Patria rica y pacífica".

Allá por el año 1945 forma el grupo literario universitario Penta-Ultra, con otros jóvenes poetas de su generación. Posteriormente toman el nombre de Poetas del Pueblo. Paco Bendezú, otro poeta ilustre de su generación, nos confió en una oportunidad que entre las cartas que se escribieron Víctor Raúl Haya de la Torre y Luís Alberto Sánchez, cuando se refiere a Valencia, Haya dice: "parece que el poeta Valencia ha decidido dejar las musas por las masas". Y Sánchez le contesta: "Si ha dejado la poesía nunca fue poeta. Y si es poeta nunca dejará de serlo". Y fue poeta hasta su muerte.

Tuvo el alto honor de ser Secretario Privado de dos de los más insignes líderes políticos e intelectuales del APRA, Ramiro Prialé y Luís Alberto Sánchez. Elegido en dos oportunidades como representante, de su tierra, ante el Congreso de la República, con la más alta votación.

Fue un apasionado e incansable estudioso del nefasto problema socio-político, que le tocó vivir a su tierra natal, Ayacucho. Muchos le aconsejaban a que dejara ese tema por que era muy peligroso, y él contestaba: "No conozco otra forma de cumplir con mi deber de peruano y aprista". Así era Valencia, hombre de principios y corajudo. Luchador por la libertad, la paz y la justicia social. Cuando la Municipalidad de Huamanga lo declaró Hijo Predilecto, el año 1986, dijo: "He trabajado, he luchado, he cantado y he amado bravamente porque pertenezco a una raza que es la raza de esta tierra ayacuchana que ha creado mujeres bravas y hombres melancólicos capaces de cantar sus tristezas y capaces de hacer de las desgracias la gloria de la vida también".

Nos dejó un gran poema "Epitafio" -de los muchos en que se inspiró y escribió- sólo citaré la primera parte:

“El día que yo me muera que me entierren en tu suelo Huamanga tierra querida señora de mis desvelos…”

Muchos jóvenes ayacuchanos le seguían por su prédica e intelectualidad, era una biblioteca andante. Valencia partió al mas allá un 03 de marzo de hace unos cortos años atrás. Nos dejó un gran vacío, considero que, con él partió la brillantez, lucidez, intelectualidad, honestidad, señorío, la decencia y docencia en la práctica de hacer política.

¡Feliz cumpleaños, viejo querido!

(*)Víctor Córdova Cueto. Asesor y Secretario Privado, por muchos años, del Dr. Alberto Valencia Cárdenas. Este artículo fue publicado en el periódico La Jornada de Huamanga el 24 de enero del 2008.

 

Muerte en Valencia
       

Luego de una larga ausencia de Lima me voy poniendo al día de las noticias y por ello de las ausencias que son menester repasar. No estuve a la  muerte de Alberto Valencia Cárdenas; hombre talentoso, locuaz conversador, estudioso del marxismo y conocedor del aprismo como pocos y además escritor a part time. Amigo personal desde antes de mi infancia por ser una de las caras herencias que me dejó mi padre. Múltiple personaje a quién traté por años de años y al cual siempre me unirá una amistad más allá de cualquier episodio mundano o terráqueo.

            Fue el más joven de los deportados a Chile en su momento, mozalbete aún,  expatriado siendo casi un niño. Integró “Los Poetas del Pueblo” con Carnero Hocke, Garrido Malaver, Manuel Scorza, Jibaja y toda una pléyade de bates de henchidos pechos y labios que en su canto social y aprista llenaban teatros, sindicatos, plazas públicas, aulas estudiantiles y mercados en tiempos heroicos e imperecederos.
            No obstante la deportación y la amistad que con mi padre hicieron entre versos inflamados y lucha por un Perú mejor, recién lo conocí en San Marcos el año 65, cuando era requerido por los compañeros para asesorarlos con el objeto de recobrar el liderazgo universitario en la cuatricentenaria universidad. Ya era, me parece, un cuarentón de inocultable calvicie que no le rehuía, ni a la polémica ni al golpe. Su cultura no era poca y la blandía con elegancia y de manera puntillosa y hasta con requiebres y arabescos exagerados por momentos.

            Despreciaba la mayor producción de César Vallejo, quién no le parecía un gran poeta; singularidad que no compartimos. Prefería la poesía española del siglo de oro. Era un aprista a carta cabal, que cometió el delito de desobedecerle en algo personal a Haya y éste lo execró de su Olimpo.
            Pergeñó poesía variada y amorosa de diferentes matices en libros que no tuvieron mayor suerte en el Parnaso nacional. Nunca llegué a saber los motivos de su lejanía por un tiempo con el “maestro” Luis Alberto Sánchez, a pesar de su coincidencia en Chile en su primera deportación; lo cierto es que el 83 u 84, me pidió que lo reconciliara con el viejo maestro, profesor universitario y literato. La anécdota de mi apadrinamiento al reinicio de esa amistad la he contado en otra oportunidad; lo cierto es que Alberto después de ese episodio, no se separó del “maestro” hasta su muerte y llegó a ser su más leal lector, seguidor y discípulo que proyectó como pocos su figura en los últimos años.
            Su talento lo gastó en amigos y en espera de tiempos mejores, a medio cuerpo con el Derecho, la cátedra y el periodismo que pudo ser su mejor campo de realización y que él veía, aparentemente, casi de soslayo. Le interesaba cada vez más el poder, a pesar que cada vez se distanciaba más de él.
            La última vez que nos encontramos seguía haciendo proyectos para una nueva universidad en su tierra, Ayacucho. Este hombre de talento inconcluso sacrificó mucho de lo que pudo llegar a ser en nombre del amor que siempre lo acompañó y que hoy, estoy seguro, lo llora, junto a sus seres queridos.
En un tiempo nos reuníamos en el centro de Lima, cerca de su Estudio, los días miércoles para almorzar un suculento plato de cau cau que disfrutábamos con fruición entre el chascarro, el chisme político, cuitas amorosas y risotadas estentóreas; cuando ahora en su ausencia vuelvo a comer ese potaje de la culinaria criolla, ya nunca es el mismo; como hoy que siento distinto, el clima, mis dudas, el amor y hasta mi corazón con una soledad nueva esta mañana de garúa en medio de la ciudad ploma que va cambiando sin casi percatarnos, como a veces nos cambia la vida y nos baña la tristeza.  
Julio Garrido Huaynate, 28 de febrero del 2010.

LA HISTORIA DE ALBERTO Y ALIRA


A Rocío:

Has tocado con mucha objetividad y romanticismo a la vez, la historia de Alberto y de tu mami, una verdadera  historia de amor en el APRA  de los 60.

Todos conocían los entretelones, todos supimos de ese veto a ALBERTO, que no pudo aspirar a cargo alguno, ni en el CEN, menos en las listas parlamentarias, no obstante  sus altas cualidades de polemista, de organizador y combativo permanente con méritos propios.

Creo que te quedas corta al nominar a los amigos de Alberto en los 60's; también estuvieron en su entorno, toda la generación de los Albertos: ALBERTO FRANCO, ALBERTO URQUIAGA,  ALBERTO PIZARRO, ALBERTO RUIZ -FEBRES, ALBERTO VILLASECA, y todos los que  integraron el FUR  sanmarquino, y en la JAP 60s, no olvides a Meche, al que te
Alberto Valencia y Alira Haya de la Torre

escribe estas líneas y a otros cc del CUA como "Antuan Paloman" ( Toño Palomino +), Ricardo Ibañez, Enrique Marroquín, Oscar Zubizarreta de Arequipa, Orison Pardo en Iquitos y toda una pléyade  de dirigentes estudiantiles que recuperó el liderazgo en las universidades de los años 60, de plena efervescencia cubana.

Tantas luchas y episodios incluso personales que tenemos de tu padre, aunque el motivo de tu nota es la FRATERNIDAD y la evocación al Jefe, el haber tocado el tema del VETO, nos hace recordar a Ramiro, a Luis Alberto, abogando por ese amor, gran amor que unió a Alira, con Alberto, poeta, combativo, ayacuchano, demócrata y aprista.

Tus líneas son muy enérgicas y objetivas, pero tienen mucha calidez y sensibilidad humana, sensibilidad aprista, forjada a la luz de las enseñanzas y recuerdos de tu señora madre y también de tu padre, nuestro entrañable "flaco Alberto".

Recibe mis líneas que van con los recuerdos que archivo en la memoria, desde la primera vez que vi a tu padre el año 1961, preparando la llegada del jefe a Huacho, hasta los años 1973 - 1974 en que por tener que viajar a una beca fuera del país, dejé de frecuentarlo..

Saludos,

J Armando Cabanillas Bustamante, 28 de febrero del 2009.

Haya de la Torre conversando con los desterrados apristas, al pie del monumento a E. Rodo. De abrigo y botines negros, Alberto Valencia. Montevideo, 1954. Fotografía publicada en su libro póstumo “Poesía Selecta” Lima, 2006.

 

 

MAS ALLA DE LA MUERTE

Para Diógenes Arce
El mejor amigo de mi padre.

Aquellos últimos y preciosos dos años que viví en Lima al lado de mi padre y de su conversación cotidiana han marcado mi corazón como una brasa y mi vida ya no ha sido nunca más la misma.

(De izquierda a derecha: Alberto Valencia, Ramiro Priale y al extremo derecho Diogenes Arce)

 

El aprismo tiene algo de místico, algo de universal que me ha poblado el alma, de punta a punta. Una sed romántica de la cual ya nunca podre separarme. En medio de mi destierro estadounidense extraño la vida, la tristeza, los triunfos y los desafíos de los compañeros que frecuentaban la casa, compartiendo sus dolores, sus sueños y sus añoranzas. La amistad tan pura, genuina y única que te unió a mi padre, tío querido, y que unió al mismo tiempo a todos tus hermanos a mi familia me reveló que en el aprismo de antaño, los compañeros se convertían rápidamente en hermanos. Nuestras dos familias han terminado al final siendo no parte no de un mismo partido político, sino parte de una comunidad de afecto y de mutuo apoyo. El aprismo sufrido a través del tiempo, marcado cual cruz de cuaresma permanente en la frente nos hace familia. Un lazo familiar que no se acaba, tío querido en la muerte. Un vínculo hermoso que se transmite de padres a hijos y de abuelos a nietos, y que se siembra a través de historias como las que tú siempre nos cuentas.

Son las 2:30 am y en la otra habitación reposa tu sobrina-nieta Fátima a quien tanto quieres y que tanto te quiere. Todo lo heredaste de tu amigo Alberto. La amistad, los hijos y hasta los nietos. Ustedes dos compartieron algo más que un simple compromiso político, compartieron un proyecto político-social que unió sus vidas durante casi medio siglo. En esa amistad tolerante e incondicional que a pesar de todo unió sus destinos; En esa voluntad indoblegable por servir los ideales del partido; En el esfuerzo constante por estar a la altura de los mártires apristas, de su sacrificio y de Víctor Raúl como ejemplo moral dentro de un país tan dividido y atrasado como el nuestro. En la lealtad disciplinada de servir y defender los intereses ajenos y los intereses del pueblo, por encima de los intereses propios. En todo lo que acabo de mencionar ustedes dos y por supuesto también mi madre, hicieron de mí una aprista. No con palabras, ni con lecturas, sino a través del ejemplo de sus acciones y conducta.

No se en que estrella lejana se encontrará tu mejor amigo en estos momentos cavilando. Tampoco creo que le agrade mucho la idea de este homenaje póstumo. Lo conociste bien, era hombre de pocos amigos. Sin embargo y haciendo el último esfuerzo por convertir el dolor de no tenerlo en llama sagrada de esperanza, te dedico en su nombre, este homenaje, para que algún día puedas compartirlo con tus nietos. Generaciones de apristas que tal vez en Estados Unidos o el Perú se impregnen como ustedes dos me impregnaron a mí de esta extraña e inexplicable religión que es el aprismo auténtico y verdadero. 

Rocío Valencia Haya de la Torre.  Los Ángeles, 3-3-2010

 

El Consejo Directivo rinde homenaje a Alberto Valencia Cárdenas padre de Rocio Valencia Haya de la Torre (Los Angeles USA) e integrante de Vanguardia Aprista

Raul Aristides Haya de la Torre, Hugo Sánchez M., Tito Agüero Vidal, Gerardo Santaana Z., Raúl Chirinos Ponce, Jesús Guzmán Gallardo, Fernando Arias, Teodoro Rivero Ayllon, Rosana Sánchez Iriarte, Lupe Fuller, Jorge Carrasco C.
INTERNACIONALES: Eduardo Bueno León ( México)
COORDINADORES NACIONALES: Marco Calle Olivera(AREQUIPA), Miguel Valentin (PISCO), Luis Alberto Flores Leon (HUANUCO), Imelda Sacramento León (TARMA), Italo Villaverde Huaita(AYACUCHO), Walter Poma(CERRO DE PASCO), Edgar Paccha (CUZCO)

 
 

Derechos reservados de "Cuadernos Apristas" y "Vanguardia Aprista en www.vanguardiaaprista.com" (Actualizado Marzo 2010)
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